Mitología Nórdica.

Publicado por Nuria García

Cuando el universo no era sino el caos, la oscuridad, y la confusión, surgió una grieta gigantesca, un abismo en el centro de todo. Era tan profunda que su extremo inferior ni siquiera se podía concebir. En el interior de sus escarpadas paredes, la temperatura era tan baja, que un hombre se congelaría instantáneamente si entrara en ella. Esta abismo recibió el nombre de Ginnungagap. Al norte del Ginnugagap estaba el reino de Nifleheim, de aquí procedía el arroyo Hvergelmir y de él surgían los 11 ríos conocidos conjuntamente como Elivagar. Estos ríos terminaban en el Ginnungagap, en cuanto estos ríos rozaban el gélido viento, se formaban inmensos bloques de hielo, los cuales poco a poco fueron llenando el inmenso abismo. Al sur de Ginnungagap estaba el mundo del fuego y la luz perpetua, llamado Muspellsheim que era lo opuesto al Niflheim. Aquí vivía Sturtr, el gigante de fuego, era la primera criatura viviente. Estaba muy aburrido, así que se dedicaba a practicar con su espada de fuego, así pues, lanzaba grandes llamaradas de fuego al interior del Ginnungagap, donde el fuego chocaba con el hielo y enviaba hacia arriba grandes chorros de vapor, que al chocar con el aire glaciar se convertían en escarcha, a partir de la cual se formaron dos criaturas: Ymir, el primer gigante y Audhumbla, una enorme vaca. Con el tiempo estas criaturas tuvieron hambre, y así como Ymir mamaba leche de las ubres de Audhumbla, esta sólo podía lamer los bloques de hielo, hasta que desenterró a Buri (el productor), el cual se convertiría mas adelante en el abuelo de los Aesir, dioses dominantes de la mitología nórdica. Ymir, una vez saciado de leche, se echo a dormir, y cuando estaba durmiendo, le paso cerca una llamarada de fuego de la espada de Sturtr, lo cual le hizo sudar. De este sudor nació Thrudgelmir, gigante de seis cabezas, abuelo de los gigantes del hielo que serian los eternos enemigos de los Aesir. Del sudor de las axilas nacieron otros dos gigantes, de una sola cabeza, pero igualmente horribles, nunca se conocieron sus nombres. Buri, al tiempo engendro un hijo, el dios Bor. Bor pronto se casó con la giganta Bestla, con quien tuvo tres hijo, el mayor se llamó Odín, el segundo, Vili y el tercero, Ve, estos fueron los primeros de la raza de los Aesir, destinados a convertirse en los dioses del bien del universo nórdico. Cuando los gigantes se enteraron de la existencia de estas fuerzas del bien, se reunieron para acabar con ellos, entonces se produjo una guerra que duro miles de años, ya que los Aesir, aunque eran pocos, eran muy fuertes, y los gigantes, aunque eran más vulnerables, se reproducían con gran rapidez y suplían las bajas. Al final, Odín, Vili y Ve tendieron una trampa al mas odiado de los gigantes, Ymir, el primero de los gigantes, quien se derrumbo en el suelo del Ginnungagap, sangrando tanto que todos los demás gigantes excepto Bergelmir y su esposa, murieron ahogados. Bergelmir y su esposa, se salvaron en un barco con el cual llegaron al Jotunheim, la tierra de los gigantes, donde crearon una nueva raza de gigantes, educados al odio a sus vencedores, los Aesir.  Una vez terminada la guerra, los Aesir crearon el mundo a partir del cadáver de Ymir, ya que era lo único modelable que tenían, su sangre ya había creado los océanos, con su cuerpo crearon Midgard, la Tierra, que pronto se convertiría en el hogar de la humanidad, la colocaron entre ellos y el Jotunheim, para mantenerse lo mas alejado posible de los gigantes. Con los huesos crearon protuberancias en el cuerpo de Ymir e hicieron valles y montañas, con los dientes los acantilados, con el pelo la vegetación, con el cráneo el cielo y con los trozos de cerebro las nubes. Luego viajaron al Muspellsheim a coger algunas chispas de la espada de Surtr para hacer la estrellas y las más brillantes, el Sol y la Luna fueron colocadas en dos carros para que dieran vueltas alrededor de Midgard. A pesar de las guerras, hubo relaciones entre los Aesir y los gigantes, de una de ellas, nacieron Mani (Sol) y Luna, las cuales harían de aurigas en los carros, detrás de los carros corrían dos lobos, Skoll y Hati, cuyo fin era devorar los dos astros, lo cual conseguirían cuando llegara el RAGNAROK, el Apocalipsis. Un día paseando, los Aesir, encontraron dos arboles caídos, un fresno y un olmo, entonces Odín les imbuyó la chispa de la vida, Vili los dotó de espíritu y sed de conocimientos y Ve les otorgo el don de los cinco sentidos. Éstos, eran el primer hombre, Ask, que procedía del fresno y la primera mujer, Embla, que procedía del olmo, los Aesir les regalaron el Midgard. Los Aesir se dieron cuenta de que con el tiempo habían nacido distintas criaturas de la descomposición de Ymir, unas, las que eran malvadas y repugnantes, se convirtieron en criaturas con joroba y bultos, llamadas enanos, y debido a su gran fortaleza, fueron desterradas al Svartafheim, mundo subterráneo del Midgard, donde podían cavar en busca de gemas

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Fuente de la lista: listas.20minutos.es



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